Alimento Para el Espíritu – Hoy, Desembarque Ligero de Equipaje

¡hola, amigo lector! hoy es una día maravilloso. Estamos vivos, y así sea un avión, podemos volar.

Lo invito a un vuelo nuevo. Permítame antes algunas preguntas: ¿puede usted cambiar lo que pasó ayer? ¿puede hacer algo por lo sucedido hace un mes… o un año?

No se responda, simplemente afloje un poco el  cinturón que lo ata al pasado y disfrutemos el vuelo hacia lo milagroso.

Contaba un Maestro que dos monjes, uno viejo y uno joven, habían emprendido su camino, solitarios y silenciosos,  de un monasterio a otro.

Al llegar a la orilla  de un río se encontraron con una mujer joven, hermosa, bañada en lágrimas.

El joven monje la miró compasivo y le preguntó el por qué de su llanto.

“Mi madre se está muriendo al otro lado y, como no sé nadar, me da pánico atravesar el río”.

El joven monje, sin dudar, la  cargó y la puso en la otra orilla.

continuaron los monjes su camino y, a las dos horas,  el monje viejo, un poco angustiado y en tono represivo, le dijo a su compañero: “¡hermano, usted pecó!”.

El joven sorprendido Preguntó: ¿Por qué?

“porque a nosotros nos esta prohibido cualquier contacto con mujer y usted cargó a esa joven para atravesar el río”.

El monje joven sonrió y con sencillez le contestó:”sí, hermano, yo la cargué… pero la descargué hace dos horas”.

Reflexión transcrita del libro ALIMENTO PARA EL ESPÍRITU, del Autor Ramiro Valencia Cossio.

Alimento para el Espiritu

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